domingo, 16 de marzo de 2008

Esqueleto indica operación quirúrgica cerebral en Grecia antigua


Esqueleto indica operación quirúrgica cerebral en Grecia antigua


TESALONICA, Grecia . Un grupo de arqueólogos griegos anunció el hallazgo de evidencias de lo que supone una operación de cirugía cerebral practicada hace 1.800 años a una mujer joven, que murió durante o poco después de la operación.Aunque abundan las referencias a esas intervenciones delicadas en textos antiguos, los descubrimientos de cráneos perforados quirúrgicamente son poco frecuentes en Grecia.

Ioannis Graikos dijo el martes que el esqueleto de la mujer fue hallado el año pasado en Veria, ciudad a unos 75 kilómetros (45 millas) al oeste de Tesalónica.''Interpretamos el hallazgo como un caso de cirugía complicada que sólo pudo haber intentado un médico entrenado y especializado'', dijo Graikos.Un experto en huesos que estudió el hallazgo dijo que el esqueleto pertenecía a una mujer de hasta 25 años de edad que padeció un golpe fuerte en la coronilla, dijo Graikos. La operación se realizó al parecer para salvarle la vida.Agregó que los contornos claramente definidos del orificio craneal eran signo de una operación quirúrgica relativamente adelantada.''Probablemente no sobrevivió a la operación, ya que la herida era muy grande y no hay indicios de cicatrización en los bordes'', explicó Graikos a la AP.El descubrimiento en Veria parece similar al de otros efectuados en escenarios del antiguo imperio romano, dijo Simon Mays, experto en esqueletos humanos de la organización English Heritage, que asesora al gobierno británico.''Ese tipo de operación data de mucho tiempo atrás... El ejemplo más antiguo es de hace unos 5.000 años en Europa'', dijo Mays, que no participó de las excavaciones en Grecia.En los primeros ejemplos se advierten orificios craneales rústicos que se van perfeccionando en tiempos romanos con instrumentos más precisos, agregó.''Sabemos que en el imperio romano se hacían operaciones (de cerebro) y algunas de las fuentes romanas dan instrucciones muy precisas acerca de cómo realizarlas'', dijo Mays.

sábado, 15 de marzo de 2008

Hipótesis de Construcción de las Pirámides del Valle de Gizeh IV






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TEORIA elaborada por Carlos E. Rodríguez VaronaDámaso René Rodríguez Vives [Coautor]


Hipótesis de Construcción de las Pirámides del Valle de Gizeh III

CONCLUSIONES
Esta técnica presenta varias ventajas y aportes respecto a las existentes anteriormente:
Posee un fundamento preciso y razonable respecto a las anteriores hipótesis existentes. Emplea las rampas de manera eficiente, utilizando medidas conocidas y una técnica concreta, sin presentar graves inconvenientes como son: constituir un riesgo para la seguridad personal de los constructores, ser demasiado costosa; no establecer de forma clara, sencilla y adecuada a las condiciones de aquellos tiempos, un procedimiento técnico fiable que garantice el proceso constructivo. A su vez, permite disuadir de pensar en recurrir a métodos o procedimientos tales como los de carácter sobrenatural o extraterrestre.
Conforma un modelo seguro y fiable que sirve como herramienta fundamental en el diseño y construcción de la pirámide, posibilitando planificar de forma exacta la misma, calcular el tiempo de construcción, la cantidad de recursos, personal y elementos técnicos necesarios.
Esta hipótesis acarrea implícitamente la posibilidad que el faraón contara con una técnica segura que le permitiera tomar la decisión de construir la pirámide.
Esta hipótesis, de validarse desde el punto de vista histórico, replantea el enigma de la construcción de la pirámide orientando la incógnita del enfoque investigativo dirigida a descubrir cómo fue calculada y diseñada la pirámide y cómo fueron elaboradas, colocadas y construidas todas sus piezas y secciones.
Este trabajo no descarta la posibilidad del uso de otras técnicas expresadas con anterioridad que pudieran servir como complementarias, pues pudieran ser aplicadas al realizar maniobras singulares o transportar elementos específicos como pudieran ser enormes piezas. Además, está dirigido a facilitar un estudio y comprensión de la arquitectura del antiguo Egipto. Es, en parte, un reconocimiento al desarrollo socio – cultural alcanzado por los antiguos egipcios. Es el motor impulsor de este trabajo fundamentar hasta donde sea posible, una hipótesis de carácter lo más razonable y cercano posible a las condiciones técnicas y socio – culturales que existieron en aquel entonces.
De esta forma quedan planteadas las rampas de esta hipótesis; las cuales a primera vista pueden resultar ineficaces debido a lo pequeñas que parecen con respecto a las dimensiones de la pirámide; pero que poco a poco, utilizándolas de forma sistemática, proporcionan una solución bastante consistente y satisfactoria respecto al dilema de la técnica utilizada para elevar las piezas, posibilitando utilizar estas rampas en la construcción de una pirámide con la complejidad y el tamaño que se desee, como se verá más adelante. Con una adecuada planificación y diseño, se pueden utilizar de forma efectiva colocándolas sistemáticamente paralelas a y sobre los escalones, de forma continua para conformar una trayectoria a través de una o varias de las caras – según el diseño del arquitecto – por donde se puede transportar los elementos.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICASI. Aldred, Cyril, Aparición de los reyes - dioses. Primer florecimiento del antiguo Egipto. / Piggott, Stuart, El despertar de la civilización. Los enigmas de las antiguas culturas revelados, Ed. Labour, S.A. Barcelona, España, 1963.II. Enciclopedia digital ENCARTA, Edición año 2000. Microsoft Corporation.III. Moreux, T. (Abate), La ciencia misteriosa de los faraones, Ed. Sabian, Buenos Aires, Argentina, 1956.IV. Pijoán, José, El arte egipcio hasta la conquista romana / Summa Artis: Historia general del arte, Ed. Espasa - Calpe, S.A. Vol. III. Segunda edición, Madrid, Epaña, 1945.V. Sitio web: Touregypt: http://www.touregypt.net/antiq.VI. Sitio web: Biblioteca del Congreso de los Estados unidos: mailto: lcweb.loc.gov.VII. Sitio web: Biblioteca Universidad Zaragoza: http://wzar.unizar.esStadelmann, Rainer, Las pirámides, colosales obras de ingeniería, Rev. "El correo de la UNESCO", número El Egipto de los faraones, Ed. Maury - Imprimeur S.A., año XLI, Septiembre de 1988.
-ANEXOS-
TABLA DE DATOS PARA EL CÁLCULO DE LA UTILIZACIÓN DE LAS RAMPAS (SIN TENER EN CUENTA EL TIPO)
Cálculo para N-codos de altura, de la longitud de la rampa, respecto al ángulo de la pendiente (3.9 grados), teniendo en cuenta que la altura total no contiene a A1 (0.45 metros):Fórmula:Longitud (D) = (Altura)/(cot(ángulo))
Cálculo para determinar la altura hasta la cual se puede utilizar la rampa:Fórmula:Altura (A) = ((230.4/2)-(longitud de la rampa/2))/(146.6/(230.4/2))
Tabla de resultados:
Medidas
Altura(H)
Longitud(D)
Altura(A)
1 codo
0,45 metros
6,6008 metros
82,6697 metros
2 codos
0,90 metros
13,2017 metros
80,2314 metros
3 codos
1,35 metros
19,8025 metros
77,7931 metros
4 codos
1,80 metros
26,4034 metros
75,3548 metros
5 codos
2,25 metros
33,0042 metros
72,9165 metros
6 codos
2,70 metros
39,6050 metros
70,4782 metros
7 codos
3,15 metros
46,2059 metros
68,0399 metros
8 codos
3,60 metros
52,8067 metros
65,6016 metros
9 codos
4,05 metros
59,4075 metros
63,1633 metros
10 codos
4,50 metros
66,0084 metros
60,7250 metros
11 codos
4,95 metros
72,6092 metros
58,2867 metros
12 codos
5,40 metros
79,2101 metros
55,8484 metros

Nota: El ancho de la rampa dependerá de las necesidades para transportar los objetos, partiendo de un ancho mínimo equivalente al doble del que posee el objeto a transportar.
CALCULOS DE LOS PARAMETROS DE LA RAMPA PATRON
Cálculos de la rampaParámetros:Altura inicial de la rampa:A1: 0,4500 metrosAltura final de la rampa:A2: 2,7000 metrosLongitud de la rampa:B: 33,7500 metrosAncho de la rampa:L: 1,8000 metros
Fórmula para el volumen de la rampa:
Vr=((((A2-A1)*B)/2)+(A1*B))*LVr= 95,6813 metros cúbicos
Fórmula para hallar el ángulo de inclinación:
Ángulo(ƒ): (ƒ)= Arcot(B/(A2-A1)) = 1/Arctan(B/(A2-A1)); siendo: cot(ƒ) = (B/(A2-A1))cot(ƒ)=1/tan(ƒ)= 15,0000(ƒ)= 3,9054

Hipótesis de Construcción de las Pirámides del Valle de Gizeh (Giza)II


SEGUNDO TIPO DE RAMPA
Consiste en aplicar el tipo anterior utilizando una nueva variante: usando rampas iguales pero de dimensiones mayores, combinadas con el cuerpo de la pirámide. Estas rampas serían las utilizadas a gran escala para realizar la mayor parte del trabajo, empleada para transportar la mayor cantidad de bloques y elementos constructivos. La altura está expresada por la cantidad de niveles que ocupan, la cual obedecerá a la exigencia de avanzar más rápidamente en el trabajo.
La longitud debe ajustarse para conservar el ángulo de la pendiente de 3.9 grados. El objetivo consiste en vencer la fuerza de rozamiento y no la fuerza de gravedad. Constituyen grandes y largas rampas construidas utilizando secciones tomadas de los bordes de los niveles, cercanas a los escalones de la pirámide, pero ubicadas sobre los niveles. Presentan grandes longitudes, cercanas a los 80 metros como se muestra en la tabla de medidas. Y la altura inicial es análoga a las del primer tipo: un codo de altura y una superficie superior conformada por bloques casi cúbicos con una pendiente de inclinación de 3.9 grados.
Las secciones de los bordes de los niveles –o de las esquinas, según el caso– literalmente son absorbidas por las rampas a medida que éstos últimos se van construyendo, utilizando como plataforma para soportar la rampa los niveles inferiores. Por lo que la pirámide se convierte en la vía para subir las piezas, sin necesidad de escalones ni plataformas.
Se toman los bloques de determinadas secciones de los bordes de los niveles para construir la base sobre la cual se construirá la rampa. La cantidad tomada disminuye horizontalmente en cada nivel a medida que se construye, pues la longitud de la rampa disminuye a medida que aumenta la altura: La dirección de las rampas dependerá de la trayectoria inicial tomada.
El volumen que ocupan las rampas propiamente es el conformado por la parte de la pendiente únicamente, o sea, el volumen correspondiente a la sección limitada entre la pendiente y el plano horizontal corresponde a la rampa propiamente dicha. El resto son los bloques de los niveles. El ancho de la rampa equivale al de varios bloques o escalones, para permitir transportar varios elementos a la vez u otros de mayores proporciones. La rampa se construye adentrándose hacia el interior de la misma a medida que se avanza en la construcción, mediante un trayecto que las interconecta, manteniendo la pendiente de 3,9 grados. Semejando una enorme escalera lateral con forma de zig-zag dentro de la pirámide. Esto permite trasladar cualquiera de las piezas que componen la pirámide, sin importar las dimensiones y/o la masa que posean, hasta cierta altura.
Si existe necesidad de variar el sentido de dirección porque se interpone algún obstáculo: un pasaje, una cámara, un fallo o accidente, una esquina, u otro detalle; se determina si es necesario cambiar el sentido, las dimensiones, continuar sobre una cara u otras, reemplazarlas por las del primer tipo, etc., brindando un proceso bastante dinámico. Pero teniendo en cuenta que una vez construidas no es posible volver hacia atrás pues los bloques que componen el cuerpo de las rampas no se pueden quitar ya que forma parte de lo que ha sido construido.
El segundo tipo de rampa resulta de fusionar las del primer tipo repetidas varias veces una al lado de la otra en varios niveles; aprovechando como plataformas de soporte para los elementos constructivos y para las anteriores rampas, los bloques que se encuentran al final de las rampas montadas sucesivamente y los que quedan por debajo de las secciones tomadas en los bordes de los niveles, respectivamente. Se utilizará para construir la mayor parte de la pirámide. Cuando se llegue a una altura donde no exista espacio para instalarlas se disminuyen sus dimensiones. Y cuando no se pueda seguir reduciendo las dimensiones, se sustituyen por las del primer tipo. Esto incluye además la posibilidad de combinar, temporalmente o no, los dos tipos de rampas para superar obstáculos o aplicar técnicas constructivas determinadas.
Resulta ventajoso destinar una sección o área fija de la cara para trabajar con las rampas. Esto facilita el diseño y la planificación del trabajo, pues las secciones empleadas son más fáciles de controlar, reservando la utilización de las restantes secciones para posibles problemas o variaciones del diseño.
Todo esto posibilita confeccionar una maqueta de la pirámide para determinar cómo va a ser construida, dónde van colocadas las rampas y cómo serán utilizadas.
Planificando acertadamente, se posee un margen de errores que facilita superar fallos o modificaciones necesarias, permitiendo ejecutar acciones acordes con las necesidades y posibilidades existentes.
Y al llegar a la parte más alta de la pirámide – que incluye el PIRAMIDON – se utiliza el primer tipo de rampas y finalmente se rellenan los espacios utilizados por las rampas del segundo tipo. Esta última operación se lleva a cabo de forma descendente empleando el primer tipo: el primer tipo de rampas se utiliza de forma permanente en la etapa final.
Este trabajo no pretende exponer un ejemplo concreto que muestre el procedimiento exacto para construir la pirámide, donde se especifique la utilización de los dos tipos de rampas, pues los dos modelos de rampas aquí expuestos pueden ser utilizados empleando disímiles variantes técnicas en cualquier construcción donde se empleen rampas. Se incluyen los anexos relacionados al final con este fin: utilizarlos como guía para elaborar un determinado y exacto procedimiento constructivo. El objetivo de esta hipótesis consiste solamente en transmitir la técnica; no el procedimiento.

Hipótesis de Construcción de las Pirámides del Valle de Gizeh (Giza)




Hipótesis
sobre la construcción de pirámides
( Carlos E. Rodríguez Varona Dámaso)
INTRODUCCIÓN

La siguiente hipótesis pretende demostrar la probable técnica utilizada para la construcción, específicamente la elevación y ubicación a determinada altura, de los elementos constructivos que componen las pirámides egipcias del valle de Gizeh, en específico la pirámide de Keops. Se expone una teoría que utiliza dos tipos de rampas: las de carácter estático, situadas en el interior del cuerpo de la pirámide, construidas con el cuerpo de ésta; y otras más pequeñas de carácter dinámico, ubicadas sobre los escalones de los niveles, de estructura flexible y variable, fácil de trasladar y maniobrar respecto a las anteriores. Presentando ambas una ángulo de inclinación casi nulo en la pendiente.
Las piezas están colocadas en forma de aparejo al estilo soga de sillería, por lo que se encuentran sujetas – o mordidas – por la masa que se encuentra encima distribuida firme y uniformemente de forma permanente. En las referencias bibliográficas aparecen los fundamentos generales de las teorías anteriores.
Esta hipótesis presenta 4 rasgos que constituyen conceptos totalmente novedosos respecto a las hipótesis anteriores:
• Las pequeñas dimensiones que poseen respecto a las pirámides y el ángulo de inclinación casi nulo que poseen respecto al plano horizontal, de 3.9 grados.
• El espacio donde se desarrolla esta hipótesis lo constituyen los escalones y bordes que poseen los niveles de la pirámide.
• El primer tipo de rampas emplea rampas, plataformas y soportes, que van colocados sobre los escalones que conforman los niveles; cantidad que varia según la altura y el tipo de elemento a subir.
• El segundo tipo utiliza pequeñas secciones de los bordes de los niveles que aumentan en longitud y profundidad dentro del nivel según avanza la construcción de la rampa, acorde con las dimensiones que se requiere tenga la misma.
El objetivo de este trabajo consiste en enunciar la probable técnica utilizada para construir la pirámide mediante el uso de rampas para elevar las piezas, sin abarcar la totalidad del proceso constructivo de la misma; teniendo presente que éste constituye el aspecto fundamental para llevar a cabo la construcción: sin una técnica para transportar las piezas no es posible hacer nada.
PRIMER TIPO DE RAMPA
La construcción del modelo se realiza mediante el siguiente procedimiento: tomando dimensiones aproximadas a las de los bloques que componen la pirámide, utilizando formas geométricas básicas, un breve razonamiento físico – matemático y medidas de longitud comunes en aquella época; se escoge un ángulo adecuado para la pendiente que posibilite anular casi completamente la acción de la fuerza de gravedad; confeccionándose una rampa que satisfaga las dos condiciones fundamentales:• Transformar el trabajo de elevar los bloques en vencer la fuerza de rozamiento al arrastrarlos y no en vencer la acción de la fuerza de gravedad sobre ellos.
• Posibilidad de trasladar los bloques de manera cómoda, segura y rápida, haciendo posible realizar complejas maniobras con un mínimo de riesgo; aún cuando esto implique recorrer mayores distancias y trasladar un mayor número de piezas que componen las rampas debido a la necesidad de aumentar el volumen y las dimensiones de la misma.Estas dos condiciones, de obligatorio cumplimiento para los dos tipos de rampas, constituyen la premisa teórica que sustenta esta hipótesis.
Para el caso específico del modelo de rampa patrón confeccionado para determinar el ángulo de la pendiente, las medidas utilizadas fueron – empleando el codo bíblico como longitud:
• Altura inicial: 0.45 metros (1 codo),
• Altura final: 2.70 metros (6 codos, incluyendo la altura inicial),
• Longitud de la rampa: 33.75 metros (75 codos),
• Ancho (opcional): 1.8 metros (4 codos) – (el ancho varia según la altura en le caso del segundo tipo de rampas)
Mediante el Teorema del Triángulo rectángulo de Pitágoras, se determina el ángulo de inclinación que tendrá la pendiente, lográndose el resultado buscado. De forma aleatoria: no se utiliza algún procedimiento específico para calcularlo. Este procedimiento se refleja en los anexos. Las medidas se escogen según la necesidad de elevar los objetos hasta determinada altura y posición. Puede observarse cómo diseñar rampas de distintas longitudes conforme a lo anterior en los anexos. Las dimensiones y el ángulo de inclinación que poseen las rampas son mayores de lo que realmente pudieran haber sido. Esto es válido también para el segundo tipo de rampa. Esto evita discutir las cuestiones relacionadas con las medidas reales.
El primer tipo presenta un conjunto estructural complementario conformado por dos plataformas horizontales: la primera destinada para ubicar los bloques, como un lugar intermedio entre la rampa y el nivel al lado de la misma para colocarlos posteriormente sobre dicho nivel o elevarlos por otra rampa paralelamente ubicada; y la segunda como soporte para sostener las rampas y plataformas que sobresalgan de los escalones. Es característica fundamental el casi nulo ángulo de inclinación: 3.9 grados de pendiente respecto al plano horizontal. Esto equivale a trabajar sobre superficies casi totalmente horizontales. El mismo se obtiene a partir de dimensiones escogidas aleatoriamente.
Se obtiene un método eficaz para elevar objetos de cualesquiera dimensiones de un nivel a otro, empleando un sistema de rampas capaz de variar sus dimensiones rápidamente utilizando más de un nivel como soporte para ajustarse a las necesidades existentes. Esto permite combinar varios conjuntos con el objetivo de utilizarlos de forma alterna para elevar los elementos en secciones complicadas. Esto aparece ejemplificado en las figuras. Esta cualidad cobra gran validez en el caso de la construcción de las cámaras y habitaciones interiores y los niveles más altos de la pirámide. Este primer tipo sería fundamental en la construcción de la parte más alta – el llamado PIRAMIDON – utilizándose para esto varias caras, para realizar el acabado final de las caras, y para corregir desperfectos o rematar detalles durante el proceso constructivo; en la transportación de las joyas, símbolos y demás piezas funerarias; y en el sellaje de las cámaras y rellenado del camino. El proceso de rellenado de los escalones en la parte más alta, donde supuestamente no caben por la longitud tan reducida que poseen las aristas de los niveles respecto a la longitud que poseen las rampas, se realizaría de forma vertical. O sea: se rellenarán los espacios de los escalones inferiores donde se encuentra la rampa, de forma que las secciones rellenadas correspondan con el plano vertical de la misma.
La utilización de este primer tipo es esencial a la hora de concebir la pirámide debido a la cualidad que la caracteriza: es una estructura fácil de mover, aunque resulte considerable el número de piezas que la componen. Esto posibilita desmontarla completamente en cualquier momento de la construcción para colocarla en otro lugar. Deja de ser un objeto estático, posibilitando diseños de gran complejidad y dadas sus amplias posibilidades para variar sus dimensiones, se adapta fácilmente al lugar, posición y maniobra que se requiera durante el proceso constructivo.






viernes, 14 de marzo de 2008

Babilonia renace en el Louvre




Los misterios del imperio perdido se instalan en París antes de visitar Berlín y Londres
El cruce de caminos entre lo real, lo mítico, lo artístico y lo literario en torno a los insondables misterios de Babilonia se ha instalado a lo grande entre las paredes del Museo del Louvre. La exposición Babylone permanecerá en París hasta el 2 de junio, antes de viajar al Museo Pérgamo de Berlín, primero, y al British Museum de Londres, después.
Se trata de descubrir lo que fue Babilonia entre los años 2000 y 75 antes de Cristo, fecha del último texto de la escritura cuneiforme. La muestra también intenta demostrar cómo la historia de Babilonia se prolonga a través de la tradición bíblica, de los textos de Herodoto o Estrabón, cómo los padres de la Iglesia la transforman en el reino de Satán, capital apocalíptica de todos los vicios. O cómo para Lutero es el espejo de la Roma corrompida de su época, centro cósmico de un poder temporal y espiritual vendido al diablo.
El ambicioso y fascinante conjunto de piezas desplegado en el Louvre describe, entre otras cosas, cómo el episodio de la torre de Babel -todo un desafío a Dios antes del XVI- cambia de signo y es una proeza de la razón y de la inventiva humana en el XVIII. Luego, durante el romanticismo, lo que seduce de Babilonia es su condición de imperio perdido, desaparecido, del que ni tan sólo quedan, tras tanto esplendor, unas ruinas.
La literatura, la pintura, el teatro o la ópera hacen revivir Babilonia, que resurge de debajo de toneladas de tierra y cascotes a partir de 1899, cuando los arqueólogos alemanes cierran el círculo y rescatan de las entrañas de la tierra la puerta de Ishtar, el templo a Marduk, los fundamentos del zigurat en que se fundó la leyenda babélica así como parte de la muralla de Nabucodonosor II. El cine también tiene su hueco en la aventura babilónica del Louvre, recordando cómo Griffith, en Intolerance (1916), hace revivir la ciudad a partir de los hallazgos y trabajos de los alemanes Robert Koldwey y Walter Andrae.
La exposición reúne casi 400 obras procedentes de colecciones de 14 países. La calidad de lo agrupado es dispar, pero su interés es indiscutible. El todo es coherente y estimulante. A veces, la síntesis entre deseo de conciliar mito y ciencia lleva a explicaciones formidables. El jesuita Athanasius Kircher explica e ilustra con sus cálculos y dibujos que Dios provocó el hundimiento de la torre de Babel porque, de haber sido esta aún más alta, su peso habría hundido la corteza terrestre, perforado el planeta y provocado el fin del mundo. Una vez más, Dios escribe recto con renglones torcidos.
La gran estela de basalto negro que contiene el célebre código de Hammurabi preside la primera sala. Es lógico, pues Hammurabi, con su reinado de 43 años de duración, es el fundador de un prestigio que ya ha durado casi 4.000. Reunió distintos pueblos, construyó y, sobre todo, dotó a su imperio de una ley común, el ya mencionado código. Durante siglos, los reyes querrán ser como él, se inspirarán en su figura de guerrero, jurista y urbanista.
Las pequeñas esculturas de carácter votivo, las joyas, un cetro de ónice, un cofre de terracota, sellos y estelas nos conducen hasta la sala de relieves de ladrillo vidriado. Son obras impresionantes, reconstruidas a partir de las acuarelas de Walter Andrae.
Luego, tras el momento de máxima expansión del que se nos ha transmitido una concepción de la historia, los diccionarios multilingües, descubrimientos científicos -el círculo dividido en 360 grados, el año en 12 meses-, una iconografía, leyes y una concepción arquitectónica, el amor por Babilonia se hace asfixiante. Alejandro Magno la conquista en el año 330 antes de Cristo y su admiración le lleva a helenizarla. El mito va a permanecer pese a que los partos y los romanos lo transforman en una realidad provinciana.
San Agustín confrontará Jerusalén, la ciudad de Dios, a Babilonia, la ciudad terrestre, la capital del orgullo y la confusión. La tradición judía no perdona tampoco a Nabucodonosor II el haber destruido Jerusalén. Todos celebran su hundimiento.
Benjamín de Tudela escribe hacia 1170: "Hoy las ruinas del palacio de Nabucodonosor son inaccesibles, y guarida de dragones y bestias venenosas". Hans Leonhardt Rauwolff, en 1574, no se queda atrás, al acercarse a las ruinas del edificio que "los hijos de Noé pretendieron hacer llegar hasta el cielo" pero renuncia a explorarlas ante "unos insectos que son, dicen, como nuestras lagartijas pero mayores y con tres cabezas". Para el utopista Étienne-Louis Boullé (1728-1799), la torre babilónica es un símbolo de fraternidad humana y, desde su filiación masónica, propone erigirle un monumento en pleno desierto, símbolo de una lejana edad de oro. La Babilonia del Louvre es menos remota y merece la visita.
O.Matí .Elpaís

martes, 11 de marzo de 2008

Cinco milenios de historia con los burros




Cinco milenios de historia con los burros
Descubren en una tumba de Egipto 10 esqueletos de estos animales
El hallazgo demuestra que ya se usaban como medio de transporte hace 5.000 años


FOTO 2: Fósiles encontrados en una tumba en el yacimiento de Abydos. (Foto: PNAS)
Actualizado martes 11/03/2008 12:41

ROSA M. TRISTÁN
MADRID.- Injustamente denostado por su cabezonería e ignorancia, el burro ('Equus asinus') lleva 5.000 años ayudando al ser humano en la dura tarea de acarrear pesadas cargas. Así lo acaba de desvelar un equipo internacional de investigadores, que ha encontrado 10 esqueletos que demuestran que su proceso de domesticación fue más lento y menos lineal de lo que se piensa.
Los arqueólogos, dirigidos por Fiona Marshall, antropóloga de la Universidad de Washington (Estados Unidos), han podido retroceder a sus primeros días gracias al hallazgo de los 10 esqueletos de burro en una tumba del complejo mortuorio faraónico de Abydos, al sur de El Cairo.
Se desconoce el nombre del Rey que quiso tenerles a su lado en la otra vida, aunque se sabe que vivió 3.000 años a. de C., en la primera dinastía, la época de los faraones Narmer y Aha.
Los sepulcros para enterarles fueron construidos con ladrillos de fango y cubiertos con madera, por los que estaban prácticamente completos. Tan sólo a uno de ellos le faltaba el cráneo, posiblemente por la acción de antiguos saqueadores de tumbas.

FOTO 1Vértebras lesionadas de los burros de Abydos. (Foto: PNAS)
Debido a su excepcional conservación, los arqueólogos incluso encontraron pelos y tejido para analizar el ADN y han podido realizar un análisis comparativo de sus huesos con los de los asnos salvajes africanos (somalís y nubios), con fósiles hallados anteriormente y con 53 ejemplares de burros modernos de diferentes continentes.
«La investigación nos dice que su origen es africano y que la domesticación fue previa a cambios en su esqueleto e incluso en sus genes», explica Marshall a raíz de la publicación del trabajo en la revista 'Proceedings of National Academy of Science (PNAS)' en su edición de esta semana.
Vértebras lesionadas
Lo cierto es que aquellos primitivos burros egipcios, que al parecer provenían de los asnos nubios, tenían lesiones en las vértebras causadas por el peso, así como otras patologías propias del confinamiento. Sin embargo, aún se parecían mucho a sus antepasados, algo mayores.
Se descubrió, también, que existían entre ellos numerosas diferencias individuales, lo que fundamenta la hipótesis de que su domesticación fue lenta, aunque ya se observa un cambio fenotípico considerable durante esa temprana dinastía.
Algunos investigadores mantienen que los pastores africanos comenzaron a utilizarles hace unos 6.000 años, cuando aumentó la aridez en el desierto del Sáhara. "Su capacidad de llevar cargas pesadas en tierras sin vegetación les permitía moverse más lejos y con más frecuencia", señalan los arqueólogos.
El hecho de que fueran enterrados cerca del faraón da idea del gran valor social que se les otorgaba por esta función que, de hecho, siguen ejerciendo en buena parte del norte de África y, en general, en las zonas más pobres del globo a las que no llegan los todoterreno.
No es de extrañar su prestigio durante la primera dinastía, cuando era habitual que al morir el faraón se enterrara, en otras tumbas cercanas, restos de animales u objetos que pudieran serles útiles en la otra vida.
Después, como recuerda el arqueólogo del CSIC Andrés Diego Espinel, cayeron en desgracia y se les relacionó con el dios egipcio del mal Seth. "Más adelante en el tiempo ya es raro encontrarlos en una necrópolis porque tenían un valor negativo".